- Señoras y señores, niños y niñas, cocteleros y demás seres inmundos!!! Con todos ustedes el chiste mñas malo del mundo!!!

- ¿Pero de verdad es tan malo?

- Si! Es más, aun no se si me atrevo a contarlo, pero como lo pone en mi contrato, lo tendré que hacer. Todo sea por la familia.

- ¿Estás seguro de lo que vas a hacer?

- No del todo, ya que me tacharán de inmundo, malvado y despreciable al contarlo, pero es mi deber, ya que si no lo hago yo no lo hará nadie.

- Coño! pues que no lo haga nadie.

- Tienes razón, aunque me he comprometido a hacerlo, ¡y mi palabra vale mucho! (y sobre todo lo que cobro por hacerlo...)

- Pues adelante entonces!!

- Eso!.... Voy a contarlo!!

- Estamos pendientes.

- Si!... Voy.... a contarlo...!!

Y mientras todos estaban espectantes...

- Allá voy!!: Maria!! A que me escuendo y no me... y no me... arggggg... Diox, como duele este infarto al corazon que me está dando en este preciso instante en el que me disponía a contar el chiste más malo del muno. Que incomodidad!... Arg...

Y murió.